Llegará a San Lázaro como un guerrero
El espadachín César Nava
Revista Siempre, julio 2009.

Por: Gisela Rubach Lueters

Michoacano como el presidente Felipe Calderón, su ex secretario particular César Nava es un joven político de la generación reciente del partido blanquiazul. Cuenta a su favor con la experiencia de haber formado ya parte de una legislatura, la del año del llamado cambio, cuando Vicente Fox llegó a la presidencia del país. Allí ocupó incluso la Vicecoordinación del Grupo Parlamentario de Acción Nacional.

Ahora busca un lugar en la Cámara baja, disputando el distrito XV de la ciudad de México. La suya es una campaña diferente porque ha sido en los años recientes una figura pública que ha aparecido en los medios de comunicación de manera constante.El distrito al que pertenece se ubica en la delegación más panista de la ciudad de México, Benito Juárez. Para los habitantes de dicha demarcación,

el problema toral estriba en la entrega de permisos para edificar condominios, así como los efectos que de ello derivan, como hundimientos, escasez de agua, fallas en el suministro de energía eléctrica y falta de espacio para estacionar los autos que todo ese movimiento implica.

Los candidatos de PAN, PRI y PRD de este distrito están en igualdad de condiciones en términos de nivel de conocimiento entre la gente: los conocen poco. La ventaja competitiva de César Nava se halla en la marca PAN, que está mejor posicionada que las de sus adversarios.

Aunque con una campaña bien enfocada tiene el triunfo asegurado, su estrategia no se detiene allí. César Nava busca ocupar un lugar importante en la legislatura. Busca, para decirlo sin rodeos, pelear la coordinación de la bancada. Si ya antes fue el segundo a bordo, ahora no se contentará con menos.

Por eso quizá su principal adversario no sean los otros candidatos de esa demarcación, sino Josefina Vásquez Mota, Francisco Ramírez Acuña, o algún otro personaje del PAN que también tenga en la mira comandar las riendas de esa institución política. El asunto no es menor si consideramos que en esta segunda etapa del sexenio calderonista se deberá conseguir la aprobación de las reformas que el Presidente requiere para mantener en alto sus números de aceptación, pero también para construir desde allí el terreno que deberán dejarle a quien sea el siguiente abanderado panista a la presidencia, el cual incluso puede emanar de la misma Cámara.

Sin embargo, si se mantienen las tendencias de votación que hemos venido observando, el presidente Calderón y su pupilo deberán enfrentar una Cámara de Diputados hostil, dominada por los priístas y en donde el PRD seguirá convirtiendo a la “máxima tribuna de la nación” en el teatro de sus disputas y en el campo de sus batallas.

Por ello, ganar la coordinación de la fracción parlamentaria del PAN es una posición de alto riesgo que requerirá algo más que fina operación y concertación políticas. Desde 1997 los partidos opositores con representación en la Cámara de Diputados han hecho hasta lo imposible para evitar que el cierre sexenal sea un paseo de campo para los presidentes en turno. Ni el PRI ni el PRD van a aprobar las reformas con las que el presidente Felipe Calderón pueda construir los éxitos de su gobierno. Entre pelear y negociar, Ernesto Zedillo y Vicente Fox prefirieron negociar. De cuerdo con los resultados obtenidos por ambos personajes, quizá Felipe Calderón deba intentar algo distinto.

Es probable que el principal atributo que deba tener el futuro coordinador de la fracción parlamentaria del PAN en la Cámara sea el de ser un guerrero y no un negociador. Si la intención del Presidente es intentar una negociación, mínima, como las que hasta el momento ha podido concertar, el coordinador puede ser cualquier otro. Pero si el Presidente decide desenvainar la espada, el espadachín en jefe sólo puede ser César Nava.

Pero entre tanto, Nava camina con paso seguro hacia la curul. Combinando su actividad proselitista con el intercambio de saludos y abrazos con los que intentará convertirse en el líder de la Cámara. Aunque no está para nada garantizado el éxito al ser el eventual depositario de esta encomienda.

Recordemos que el último coordinador de la fracción panista que cargó con el peso de lograr la aprobación de acuerdos, con una Cámara de Diputados emanada de elecciones de medio periodo (Francisco Barrio), pagó muy caro (enterrando sus presidenciales aspiraciones) no haber alcanzado el tan anhelado margen de votación con el que Fox hubiese podido “quitarle el freno al cambio”.

Por si fuera poco, el coordinador blanquiazul, sea quien fuere, deberá frenar los embates de auténticos pesos completos y viejos lobos de mar de la política mexicana como Beatriz Paredes o Porfirio Muñoz Ledo. Se avizora un escenario en el que Acción Nacional deberá sacar lo mejor de sí para cumplir aunque sea mínimamente la promesa de un “presidente del empleo”.

Si la estrategia para dividir al PRD falla, el gobierno federal tendrá que hacer uso del chantaje simple y llano para doblar al PRI y conseguir la aprobación de las reformas que tanto necesita. Intercambiar juicios por votos sería una posible estrategia.