Elecciones intermedias del 2009.
Septiembre 2009.

Las elecciones del 5 de julio implicaron un importante reacomodo en los distintos niveles de poder. El PRI obtuvo una amplia ventaja a nivel nacional la cual le permitirá ocupar el mayor número de asientos en la Cámara de Diputados y formar, con relativa facilidad, alianzas alternativas para constituir mayoría absoluta y autorizar legislación. El PRI recuperó el norte del país y, en especial, donde encabeza el gobierno estatal. En contraste, la actuación del PAN y el PRD en los estados que ellos gobiernan fue muy deficiente. Por último, el partido del Presidente tendrá la menor bancada de la historia moderna de México. El pasado 5 de julio se llevaron a cabo elecciones para renovar la Cámara de Diputados federal, 6 gobernadores, 11 congresos locales y 564 alcaldías, donde vive 47% de la población de todo el país. Los resultados oficiales de la contienda federal dieron el triunfo al PRI con 39% del voto, seguido del PAN con 30%; el PRD, 13%; el PVEM, 7% y el resto de los partidos, 11% (ver gráfica 1). La nueva legislatura estará integrada por 237 diputados del PRI, 143 del PAN, 71 del PRD, 22 del PVEM, 13 del PT, 8 de Nueva Alianza y 6 de Convergencia. En cuanto a gobernadores, el PRI logró la victoria en 5 estados (Campeche, Colima, Nuevo León, Querétaro y San Luís Potosí) y el PAN en Sonora. De los 564 municipios que renovaron alcalde el PRI venció en 276, el PAN en 208, el PRD en 41 y otros partidos ganaron 39 alcaldías. De los 11 Congresos locales que también se renovaron el pasado 5 de julio el PRI tendrá mayoría absoluta en 3, el PAN en 1 y en 7 estados ningún partido tendrá mayoría de diputados. Votación Nacional El PRI vuelve a colocarse como el partido más fuerte en todo el ámbito nacional, tuvo un porcentaje de votación que no había logrado desde 1997 (ver gráfica 1). El PAN y el PRD perdieron 4 y 17 por ciento respectivamente con respecto a la elección legislativa federal del 2006. La caída en el voto del PAN es en parte adjudicable a la crisis económica y a los conflictos internos en varias entidades del país. La debacle del PRD se explica por los conflictos internos que ha tenido este instituto en los últimos tres años, y que terminaron por deshacer la alianza con el PT y Convergencia. Estos últimos ahora lograron 4% y 3% de la votación respectivamente. Adicionalmente, la ruptura de ese frente de izquierdas llevó a que 600 militantes del PRD fueran postulados por otros institutos políticos. El PRD también mostró una fuerte debilidad a nivel nacional, en 19 entidades del país el PRD tuvo menos de 10% del voto y en 12 entidades fue el quinto partido a nivel estatal, es decir, pasó de estar entre los tres primeros lugares a ser el cuarto o quinto partido en casi la mitad de los estados. Un ejemplo de esto es el Distrito Federal donde, comparado con 2006, perdió la mitad de sus votos.

Las pasadas elecciones del 5 de julio fueron sumamente competidas, en promedio en los 300 distritos la diferencia entre el primer y el segundo lugar fue de 13.8%, el menor registro que se tiene posiblemente en toda la historia electoral de México (ver gráfica 2). De hecho, en 74 distritos esa diferencia fue menor a 5 por ciento.

Gráfica 2 Diferencia promedio entre primero y segundo lugar en los 300 distritos

La victoria del PRI fue contundente en todo el país. Sus mejor desempeño lo tuvo en los estados del norte: Coahuila, Durango y Tamaulipas pero, en general, en los estados que gobierna el PRI su porcentaje promedio de voto fue de 46%. Se trata de un margen y un esquema de triunfo que el partido no obtenía desde hace quince años. El PRI ganó en 90% de los distritos de mayoría contenidos en los estados donde gobierna. Por contraparte, ni el PAN ni el PRD habían nunca antes obtenido un porcentaje de votación tan bajo en los estados donde gobiernan (ver gráfica 3): el PAN sólo ganó 67% de los distritos de mayoría contendidos en los estados donde encabeza el gobierno y el PRD, 55%. En suma, la eficiencia del PRI para ganar los estados donde gobierna fue notablemente mayor que la del PAN y la del PRD. Gráfica 3 Porcentaje de votación para PAN, PRI y PRD en los estados donde gobierna cada partido. (No suma 100)  

El análisis de estos resultados sugiere un dilema respecto a si se produjo una fragmentación o una concentración del sistema de partidos en México. Por un lado, desde 1988 sólo tres partidos habían lograron una votación por encima de 7% pero, por otro lado, hace quince años que la diferencia promedio entre el primer lugar y el resto de sus competidores no había sido tan amplia como en este 2009. El hecho de que los otros dos principales partidos del sistema hayan disminuido sensiblemente sus porcentajes de votación pesa más que proporcionalmente en este fenómeno, pues si bien los partidos pequeños aumentaron su desempeño, ello no les dará posiciones suficientes para compensar por la caída de PAN y PRD, la mayor ganancia de posición relativa en la Cámara la obtiene el PRI. LXI Legislatura La Cámara de Diputados del Congreso de la Unión está conformada por 300 escaños asignados directamente por los triunfos en los distritos de mayoría relativa y 200 escaños más, asignados por la fórmula de representación proporcional. El PRI logró incrementar su bancada a más del doble al captar 131 diputados más que en el 2006. En la LXI legislatura la bancada priista será de 237 diputados. El otro partido que aumentará sensiblemente su presencia en la próxima legislatura es el PVEM, que habrá pasado de tener 17 a 22 diputados. El PAN, en contraste, pierde casi una tercera parte de lo que fue su última bancada (perdió 63 diputados), por lo que ahora sólo ocupará 143 escaños. El PRD también verá fuertemente afectada su bancada al perder más de 40% de sus escaños, ahora tendrá sólo 71. El resto de los partidos tendrá menos diputados que en el 2006 al pasar de 44 a sólo 27. La nueva conformación de la Cámara deja al partido del presidente con la menor bancada de toda la historia moderna de México (ver gráfica 4). El partido del Presidente sólo podrá autorizar legislación nueva si se alía con el PRI, mientras que este último amplía sus alternativas para construir alianzas tanto con partidos de izquierda como de centro y de derecha. El PRI y el PVEM han refrendado su alianza electoral para proyectarla en el ámbito legislativo lo cual les asegura 51.8% de la Cámara. Gráfica 4 Conformación de la Cámara de Diputados (Porcentaje de escaños)  

Gobernadores El mapa de las gubernaturas que se disputaron el pasado 5 de julio también tuvo un cambio fundamental ya que, de los seis cargos renovados, la mitad cambió de partido en el poder. El PAN perdió los dos estados que gobernaba, Querétaro y San Luís Potosí; el PRI retuvo Campeche, Colima y Nuevo León, perdió Sonora. Presidentes municipales La mayor derrota del 5 de julio se dio en presidentes municipales, el PAN perdió 58% de sus alcaldías y 60% de la población que gobernaba en esos 11 estados del país. Dejó de gobernar en una noche a más de 13 millones de personas y aunque ganó 110 municipios donde viven 4 millones de personas, en balance gobernará 208 municipios durante el trienio 2009-20012, habrá perdido casi 10 millones de habitantes (ver cuadro 1). Nunca un partido político había dejado de gobernar a tal cantidad de personas a nivel municipal en una jornada electoral.

Otro gran perdedor fue el PRD que esa noche también perdió casi 80% de los municipios que gobernaba, donde habitaba 57 por ciento de su población gobernada y, aunque ganó 24 municipios y más de un millón de personas, sus derrotas lo dejaron con menos de la mitad de municipios y población que gobernaba. Tal vez su derrota más dolorosa fue en la delegación Iztapalapa, en el Distrito Federal, frente al PT, con una población cercana a los 2 millones de personas. En contraste, el PRI ganó en balance 50 municipios y va a gobernar casi quince millones más de personas, lo que significó un incremento de 150% de la población gobernada. Nunca en un día un partido había ganado tal cantidad de personas. Destaca que los mayores avances del PRI se dieron en ciudades grandes, 83% de la población que ganó el PRI en los 11 estados proviene de municipios con más de 250 mil habitantes, mientras que el PRD solamente retuvo sus bastiones en la ciudad de México pero no pudo ganar ni un municipio nuevo y el PAN apenas ganó dos nuevas ciudades con más de 250 mil habitantes: Hermosillo y Cajeme. Conclusión El 5 de julio trajo un reacomodo político a nivel nacional, el PRI volvió a ser el principal partido a nivel nacional, tendrá un amplio porcentaje de diputados federales que le permitirán realizar diferentes tipos de alianza. Por su parte, el Presidente tendrá al partido de su gobierno con la bancada más chica de diputados en su historia y, aunque cuenta con mayoría simple en el Senado, tendrá en su contra al mayor número de gobernadores, diputados locales y población municipal de oposición en la historia de los gobiernos divididos (ver gráfica 5). Nunca un partido político había perdido tal cantidad de gente a nivel municipal (PAN) y nunca un partido político había ganado tal cantidad de personas (PRI) en una jornada electoral.  


18 de septiembre 2009...